Maestrado
El 29 de mayo de 2026 murió Julio La Sala, tenía 82 años y fue mi maestro. Me piden en la radio universitaria una breve elegía
En la Radio Antena Libre (audio al pie) salió al aire:
Me disculpaba por no haber estado a la hora de la entrevista para esta grabación hace unos momentos, pero mi demora había tenido que ver con que una clase en la Universidad Nacional del Comahue, en la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología, más precisamente en Psicología Social II, se había alargado bastante más que lo previsto. Después de disculparme me di cuenta de que esto ya era el homenaje a Julio La Sala. No había llegado a horario para grabar este mensaje porque la clase se había extendido. Justamente se trata de recordar un maestro que lo que ha hecho es extender una y otra vez esas clases maravillosas, esos momentos en donde la conversación, el pensamiento, el estudio, la lectura se volvía algo entre nosotros. Julio tenía una particularidad en el pueblo en el que vivimos, era habitual verle con algún libro leyendo apasionadamente y marcando como él hacía en los bares a distintas horas. Julio era dialogal en su enseñanza, era casi socrático. en el sentido de ser dialogal, de conversar. Recuerdo alguna vez, en las primeras clases que recibí de este maestro, haberle preguntado por qué no publicaba sus clases. No recuerdo la respuesta, pero con el tiempo lo entendí. Julio hacía de la sociología, a la que emparentaba muy cercanamente a la psicología, esa posibilidad de generar el conocimiento, el aprendizaje, el pensamiento, la reflexión, el compartir desde la interacción para no solamente pensar, sino habitar en esos vínculos otro mundo posible. Es fácil hoy, para los que lo conocimos, recordar su oficio, su desvelo, y es tan fácil porque nos hace tanta falta en esta oscuridad. Gracias, maestro Julio La Sala, por darnos algunas orientaciones para seguir atravesando estas aguas procelosas. Un abrazo emocionado.
Nota al pie:
El motivo de la prolongación de la clase fue que inició una Asamblea clínica, sin que nos lo hubiéramos propuesto, y allí entre otras recuerdo a Natalia: que es una estudiante que ha cambiado su presencia en estos dos cuatrimestres de cursado. Presencia es difícil de constatar a través de la cuadrícula en la pantalla de la clase virtual. Los ojos claros, la frente amplia veo que está más cerca que otras veces, y se vuelve del todo visible alrededor de las fotos de amaneceres, estudiantes mirando la montaña o a la cámara; ella pone cámara desde el inicio y hasta el final de la clase. Y habla, en las últimas asambleas clínicas habla.
Ella habló de la admiración como factor de aprendizaje en la clase de ayer, y le propongo que lo escriba, y , si ella lo hace público, tal vez otras nos hagamos eco y elaboremos en conjunto un último escrito.
Es más, si se animan a escribir algo, dicho en la asamblea clínica o escrito para esta ocasión y en el presente -si ahora, al terminar este correo- les enviaré como intercambio el breve ensayo sobre los usos de las memorias en el género de autoficción que empecé a leerles ayer.
Salú
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Hola profesor buen día, soy Natalia, bueno como sabe lo sigo bastante en sus escritos, me gusta mucho su forma de escribir -tan espontánea- pero lo que más me gusta es que forma parte del estilo de la cátedra. Siento que es un modo, como si fuera una técnica para que aprendamos a leer y leernos, para estimularnos, para que sigamos, para que no abandonemos, por lo menos así lo veo, y es por eso que le quiero agradecer desde este espacio, a que mencione mi nombre. Es como si una parte de mi lo estaba esperando (inconscientemente), lo siento como una gran motivación para seguir adelante, y me gustó muchisimo eso de que entre tod@s escribamos junt@s un último escrito. Y le consulto donde podría hacer público el escrito, al que entiendo podrían darle continuidad las estudiantes que deseen hacerlo? Saludos totales como mencionó el profe Cesar y Gracias.